Mejor prevenir que curar
Orlando Valega
De Apícola Don Guillermo
Email:
apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
ENFERMEDADES
Desde hace millones de años, antes de iniciarse la vida del hombre, las abejas
ya sabían defenderse de las adversidades de la vida y en muchos lugares aun hoy
viven sanas , vigorosas, en los huecos de los árboles o colgadas de las ramas ,
sin necesidad de la intervención del hombre para lo más mínimo. Parece ser que
la intervención del hombre produjo el efecto contrario, criamos abejas
fármaco-dependientes. Muy buen negocio para algunos pero muy malo para las
abejas , los apicultores, y lo que es peor , malo para los que consumen los
valiosos productos de la colmena , contaminados con los más diversos e
inimaginables productos nocivos para la salud. Por suerte hoy el consumidor se
defiende, rechaza este producto contaminado y sin darse cuenta, está defendiendo
a la abeja del uso indiscriminado de drogas, y alimento chatarra. Muy pronto y
para bien de la humanidad , el apicultor que no aprenda a realizar un manejo
natural y ecológico de sus colmenas va a desaparecer con sus abejas.
Es muy difícil que una colmena fuerte, bien manejada , -con abundante reservas,
reina prolífica, relación optima de cría y abejas nodrizas, con abundante
espacio- contraiga enfermedades. Y si además reproducimos las colmenas que
sobreviven airosas los momentos de crisis. Seguramente que hemos logrado el
camino correcto en el manejo de las colmenas.
Mi padre crió abejas por más de 70 años y jamás necesitó tratar a las colmenas
con fármacos. Los sapos y los saqueadores de colmenas eran los principales
depredadores . Nunca se quejó de tener pérdidas de colmenas en invierno a pesar
de hacer un manejo más bien poco profiláctico, ya que muy pocas veces renovaba
los cuadros viejos de cría. La invasión de la abeja africana le trajo grandes
complicaciones, pero se superó con perseverancia. Se eliminaron sistemáticamente
a las colmenas muy agresivas y se reprodujeron por división a las más
prolíficas. Trabajó al igual que nosotros ahora, con la abeja autóctona de la
zona, la “abeja criolla”, que posiblemente tenga su origen en la abeja alemana
Apis mellifera mellifica. Recuerdo que intentó criar abejas de la raza italiana
y a pesar de que todavía no había echo su aparición la varroa y otras
enfermedades, esas abejas no toleraron las asperezas de nuestro clima.
Yo se que en muchos lugares y en especial con ciertas razas de abejas muy
susceptibles a contraer enfermedades es imposible criar abejas sin la
utilización de fármacos Así como también estoy seguro que en gran parte del
planeta todavía sobreviven abejas resistentes a las enfermedades que no
necesitan de las drogas para desarrollarse vigorosamente. Que algunas son algo
agresivas es cierto, pero si las abejas no tuvieran aguijón, cualquiera seria
apicultor y en especial , los dueños de lo ajeno.
La varroa , diseminada por todo el mundo, es sin duda el problema sanitario más
importante de la apicultura en la actualidad. En esta publicación no tengo
interés en hacer un estudio en profundidad sobre las principales enfermedades de
las abejas , más bien deseo compartir parte de mi experiencia , comentar sobre
algunas investigaciones realizadas que buscan demostrar que se pueden criar
abejas sanas y resistentes a las enfermedades sin utilizar métodos curativos y
sobre todo, recordar algunas técnicas de manejo natural y ecológicas que pueden
evitar las enfermedades sin necesidad de curar. Comencemos por Varroa.
VARROA
Varroa destructor o Varroa jacobsoni fue descubierto por Jacobson,
pero el primer reporte del parásito lo dio un científico de apellido Oudemans.
Varroa jacobsoni es un parásito natural de Apis cerana una abeja asiática
que convive sin problemas con el ácaro pero debido a la transhumancia varroa
pasó a Apis mellifera aproximadamente en la década de (1940 1950), en principio
en países de clima templado como Alemania , Francia e Italia entre otros, donde
hizo estragos en las colmenas matando gran cantidad de ellas . Desde entonces
varroa es considerada una enfermedad parasitaria grave de Apis mellifera no solo
por el efecto directo que produce debilitando a las colmenas sino también por
bajar las defensas de las abejas que quedan expuestas a contraer otras
enfermedades micóticas, bacterianas y virales. En 1971, apicultores de Paraguay
importaron abejas desde Japón, introduciendo el parásito en América del Sur. En
Argentina se detectó por primera vez en 1976 en colmenas de Laguna Blanca en la
provincia de Formosa, aunque se cree que el ácaro había ingresado al país unos
años antes (Apinet).
En general se coincide en afirmar que las abejas de origen europeo son muy
sensibles a varroa jacobsoni, prácticamente no subsisten sin un tratamiento que
combata a varroa . Se han utilizado una variedad de productos de síntesis que
fueron produciendo resistencia en los parásitos, resultando cada vez más difícil
su erradicación, además el uso de productos de síntesis trajo aparejado el gran
problema de la contaminación de los productos de la colmena.
Ante este panorama, grupos de apicultores Italianos, Franceses o Suizos han
puesto a punto métodos de control con moléculas naturales, en particular el
ácido fórmico, el ácido oxálico, el timol y rotenona, con la idea de que estos
productos no contaminarían la miel y los demás productos de la colmena. Se
utilizan además otros métodos de control alternativo con vaselina (J. M. Flores,
J. A. Ruíz, F. Puerta, F. Campano y E. García Centro Andaluz de Apicutura
Ecológica. Córdoba (España), propóleos :(1º- Resumen de un artículo aparecido en
la revista Apidologie, nº 33, de enero-febrero de 2002. Un reciente estudio
realizado por investigadores de la Universidad de Berlín (Alemania) que la
aplicación de propóleos a las colmenas causa la muerte de las Varroas ) (
2ª-Apicultores del sudeste de Mendoza utilizaron una solución hidro-alcohólica
de propóleos para controlar “Loque Americana” con buenos resultados y
simultáneamente encontraron que la varroa había desaparecido o disminuido
notablemente Apiterapia hoy en Argentina y Cuba 2001 pag. 73 “Dr. Julio Cesar
Días), cría dirigida de zánganos (Jorge Augusto Marcangeli(1) Laboratorio de
Artrópodos. Facultad Cs. Ex. y Nat. Universidad Nacional de Mar del Plata.
República Argentina), calor :(El apicultor Daniel Rivitti (Apicultura.entupc.com
(16/12/03) consiguió eliminar lal varroa levantando el calor interior del nido
de la colmena a una temperatura de 38º), etc.
Evidentemente es una carga pesada para el apicultor tener que combatir este
parásito ya que es necesario hacer más de un tratamiento al año y cada
tratamiento requiere de 4 a 7 aplicaciones según los casos. Tiempo , dinero ,
riesgos de contaminación y lo que es peor que a veces, a pesar de haber tratado
a las colmenas con algún producto , estas se debilitan o mueren a consecuencia
de la infección provocada por otro patógeno que infecta la colonia aprovechando
las bajas defensas del sistema inmune de la colonia provocada por el acaro. Hoy
día con los precios que tiene la miel es imprescindible producir a bajos costos
un producto de calidad, libre de contaminantes y si es posible, con valor
agregado. Es evidente que debemos hacer un replanteo del camino que hemos andado
en el manejo de nuestras colmenas utilizando todo tipo de productos químicos
para curar dos y tres veces al año, suplementando con productos que por lo
general contaminan la miel, bajan su precio y elevan el costo de producción .
Cuanto más nos distanciemos de un manejo natural, ecológico y orgánico de las
colmenas , tanto más difícil , riesgosa y costosa será nuestra explotación. Los
productos de síntesis destinados al tratamiento de enfermedades producen
resistencias de los parásitos que estamos eliminando y cada vez resulta más
difícil el tratamiento de las colmenas. El uso de moléculas naturales
seguramente que mejora la situación actual, aunque todavía hay poca experiencia
y es probable que con el tiempo surjan dificultades nuevas. En el seminario
internacional de miel llevado a cabo en Rafaela 2004 En las disertaciones se
indicó que no es correcto que Europa permita el uso de ácido oxálico ya que es
“muy tóxico para los riñones”. En consonancia con lo anterior, también se
manifestó en el Simposio que el timol puede ser retirado del mercado porque
podría ser cancerígeno y que se están realizando estudios en ese sentido en la
Unión Europea (Portal Apícola (04/10/04).El uso de la rotenona también tiene sus
riesgos ya que se descubrió que aplicada a las ratas produce síntomas idénticos
a la enfermedad de Parkinson. (The New York Times (Noviembre 5, 2001).
Investigadores mejicanos ( Rémy Vandame1.2, Marc Colin1 y Gabriel Otero
Colina2)han comprobado que hay cierta tolerancia en algunas colmenas a la varroa
y que las colmenas africanizadas son mucho más tolerantes a varroa que las de
razas europeas. Tolerancia que seguramente se puede aumentar con la selección
genética. Remy Vandame y colaboradores concluyeron en sus investigaciones
determinando que son dos los principales factores determinantes de la tolerancia
de la abeja africanizada a varroa: 1ª- que la cría de abejas africanizadas es
dos veces menos atractiva para Varroa que la cría de abejas europeas. 2º-
Finalmente, el comportamiento de limpieza de la cría infestada por las abejas
africanizadas parece ser de real eficacia ; constituye una segunda vía de
investigación mayor.
Hay otros casos en que se descubrió resistencia a varroa en algunas colmenas
como es el caso del apicultor ( Juan Carlos Gutiérrez pertenece al Centro
Apícola El Chaja , de 9 de Julio (Bs.As.)y al grupo fundacional de éste el de
"Apicultores del Chaja").
Los entomólogos del ARS John R. Harbo y Jeffrey W. Harris, en la unidad de
Investigación de la Selección, Genética y Fisiológica de Abejas de Miel en Baton
Rouge, Luisiana, descubrieron el rasgo SMR mientras buscaban la razón para la
población disminuida de ácaros observada en algunas colonias de abejas. Aunque
las abejas pueden rechazar los ácaros por medio de su comportamiento higiénico,
otro factor parecía estar presente en esas colonias. Martín Eguaras descubrió
que ciertas abejas de razas no estudiadas de la Argentina eran resistentes a
Varroa. (Revista Vida Apícola de España1994).
El apicultor y criador de reinas Daniel Rivitti descubrió que sometiendo a las
colmenas a una temperatura de 38 grados las varroas morían y entonces fabricó un
calefactor especial y mediante ese tratamiento natural controla la parasitósis.
El Dr. Julio Cesar Díaz comentó que las colmenas “criollas” que el cría,
mantienen el nido constantemente a 38 grados mientras que la Italiana mantiene
32 grados en el nido y que seguramente por eso tiene poca infección con varroa.
Apicultura.entupc.com (16/12/03 ) Abejas Enfermeras. Las abejas que han
conseguido reproducir por inseminación artificial Marla Spivak y Gary Reuter, de
la Universidad de San Paul de Minesota, son capaces de mantener durante más de
un año sus colmenas sin rastro de los ácaros, lo cual significa que los
apicultores no dependerían del uso de los caros y contaminantes pesticidas para
mantener la producción.
Los apicultores Lusby, profesionales Norteamericanos, han constatado que al
reducir el tamaño de la celdilla, la presión de varroa en ciertas colmenas(1)
disminuye fuertemente hasta el punto de no tener necesidad de administrar ningún
tratamiento. Nadie parece conocer las causas exactas que provocan una
disminución de varroa en la celdilla de talla natural. Algunos hablan de falta
de espacio, otros, como yo, piensan que la reducción del tamaño de la celdilla
tendría como consecuencia un ligero aumento de la temperatura del nido de cría (
Raymond Zimmer)
Son muchas las experiencias y ensayos que sugieren que hay abejas resistentes o
tolerantes a varroa , que pueden desarrollarse sin la necesidad de aplicar
fármacos o tratamientos alternativos. La cuestión es encontrarlas y
multiplicarlas.
Nosotros hace cuatro años que no usamos tratamiento alguno sobre las colmenas y
la única vez que usamos un producto, fue un jarabe con propóleos que redujo la
infesta de 5% al 1% en algunos apiarios y en otros desapareció por completo.
Hicimos tres aplicaciones semanales de 50 cc c/u de una solución azucarada al 66
% con 10% de tintura hidrohalcohólica de propóleos al 7% de sustancia activa..
“Entiendo que el propóleos mejoró la capacidad innata de defenderse de la abeja
aunque el estudio realizado en la Universidad de Berlín indica que el propóleos
mata a varroa. De todas maneras el ensayo que hemos realizado en nuestras
colmenas no significa que aporte pruebas contundentes de su efectividad y hasta
que los organismos e instituciones de investigación no den un resultado positivo
y oficial, no aconsejo su utilización; y si lo hacen, que sea a nivel de ensayo
y bajo la responsabilidad de cada apicultor.”
Hacemos nuestras reinas seleccionando madres del lote de colmenas que terminó el
invierno con mayor cantidad de abejas y tuvo el desarrollo primaveral mas
rápido. Utilizamos abejas locales “criollas” como dice el Dr. Díaz que
seguramente están cruzadas con las africanizadas. Eliminamos las colmenas más
agresivas nucleándolas y colocándoles reinas seleccionadas. Para evitar la
consanguinidad tenemos la precaución de llevar los núcleos de fecundación en
forma rotativa a lugares distintos de manera que siempre sean fecundadas por
zánganos de distinto origen. Además incorporamos las mejores colmenas de la zona
que obtenemos de los enjambres que cazamos.
Para que quede claro, no curamos las colmenas, no damos suplementos energéticos
ni proteicos. Hacemos un manejo natural de las colmenas seleccionando a las que
realmente manifiestan un buen comportamiento productivo al salir del invierno.
Las colmenas que se bloquean con miel o polen se descartan. No hacemos un cambio
sistemático de las reinas, cambiamos cuando la colonia manifiesta indicios de
tener una reina improductiva. Permitimos el recambio natural de reinas en
colmenas que por su calidad así lo ameriten. Después de la cosecha que termina a
fin de marzo y como máximo hasta el 10 de abril, dejamos a las colmenas con
abundantes reservas de miel y polen. Hacemos mucho hincapié todo el año y en
especial en otoño invierno en dar a las colmenas una buena ventilación.
Últimamente cada vez que controlo la infesta de varroas no las encuentro
(solución jabonosa) y tenemos muy pocas pérdidas de colmenas en invierno.
En realidad nuestra selección no apuntó específicamente a buscar colmenas
resistentes a varroa pero es evidente que las colmenas tienen una tolerancia
especial a varroa. Vamos a continuar seleccionando las colmenas e incorporando
nuevas reinas para evitar consanguinidad . Voy a controlar la temperatura del
nido y prestar más atención a la infesta de varroa. El hecho de que no se curen
las colmenas facilita la selección de colmenas resistentes a las enfermedades.
Seguramente que en distintos lugares del país hay colmenas resistentes a varroa
, es cuestión de encontrarlas y reproducirlas, pero una golondrina no hace
verano, esta tarea hay que realizarla entre todos, y en especial , los
organismos oficiales especializados. Yo estoy convencido de que es el único
camino que queda por recorrer. El PROAPI selecciona cepas adaptadas a cada zona
del país tomando en cuenta la capacidad de comportamiento higiénico de la abeja
y esta es solo una de las líneas de investigación que deberíamos seguir. Falta
seleccionar las cepas que tienen menos atractividad de la cría para varroa, el
efecto de la temperatura del nido , del tamaño de las celdillas, la capacidad de
despiojarse de algunas abejas , etc.
Sin ánimo de polemizar, yo observo una actitud contradictoria en el manejo
sanitario de la mayoría de los criadores de reinas . Por un lado buscan
seleccionar colmenas resistentes a varroa , nosemosis, y otras enfermedades y
sin embargo realizan tratamientos preventivos contra nosemosis y varroa. Le
quitan a la abeja su capacidad innata de defenderse y vuelven cada vez mas
resistente a los fármacos a los protozoos y a los ácaros. No se puede
seleccionar resistencia a las enfermedades y hacer simultáneamente tratamientos
preventivos.
Varroa es por lejos el problema sanitario más importante de la apicultura
mundial y cada vez resulta más difícil controlar la infesta porque las varroa
adquieren resistencia a los fármacos y además, por contaminar la miel cada vez
se restringe mas el uso de productos curativos, muy pronto no se va a poder usar
ninguno.
Puede ser que el propóleos resulte efectivo en el control de varias afecciones
de las abejas pero además de investigar seriamente en ese sentido, deberíamos
buscar abejas resistentes a las enfermedades, especialmente a varroa .
Ahora bien, debemos luchar para seleccionar cepas de abejas resistentes a las
enfermedades, pero si se produce la infestación con varroa en limites peligrosos
para la colmena , no queda otra que utilizar algún método curativo En el caso
especifico de varroa tenemos los siguientes métodos para determinar el grado de
infestación y los límites tolerados sin necesidad de curar:
Colocar una cartulina o lámina de aluminio grasosa por la piquera de la colonia durante 24 horas, sacarla, contar el número de Varroa pegadas a la lámina. Si cayeron menos de 5 Varroa en 24 horas, la colonia no necesita tratamiento con urgencia. Si cayeron más de 5 Varroa en 24 horas, la colonia requiere un tratamiento.
Tomar una muestra de aproximadamente 300 abejas en un frasco de agua con detergente, sacudir bien, volcar el contenido sobre una tela blanca que haga de colador , contar el número de abejas y de Varroa. Si la tasa de infestación es inferior a 3% (3 Varroa por 100 abejas), la colonia no necesita tratamiento con urgencia. Si la tasa es superior a 3%, la colonia requiere un tratamiento.
Tomar un panal de cría, del cual se abren en diagonal, entre100 y 200 celdas de cría, para sacar con cuidado las larvas. Contar el número de larvas infestada con una Varroa. Si la tasa de infestación es inferior a 10% (10 Varroa por 100 larvas), la colonia no necesita tratamiento con urgencia. Si la tasa es superior a 10%, la colonia requiere un tratamiento.
Personalmente me inclino por el segundo método ya que el ensayo se puede hacer
rápidamente en un día sin tener que volver al apiario.
En la práctica la evaluación de hacer o no un tratamiento debe realizarse en
función del apiario y no para cada colmena ya que sería un trabajo muy grande
controlar colmena por colmena La mayoría de los especialistas estima que es
suficiente con hacer un muestreo del 10 % al 15%, al azahar del apiario ya que
la deriva de las abejas hace que la infestación se generalice y esto es valido
si las colmenas están muy juntas como en muchos lugares se acostumbra., a partir
de los resultados individuales por colmenas podemos hacer un promedios de los
porcentajes de cada una y si éste supera el 3% de infesta debemos tratar a todo
el apiario en caso contrario hay que esperar hasta la próxima revisión que
normalmente se hace; una al final de la cosecha y otra al comienzo de la
temporada siguiente. Hay regiones subtropicales como la nuestra en que se pueden
hacer más revisiones ya que tenemos dos mieladas al año. A fin de evitar el
contagio por deriva de las abejas conviene ubicar a las colmenas lo más
separadas posibles. Si bien es cierto que puede parecer más difícil realizar las
tares pero si se puede acceder a las colmenas con un vehículo, el problema está
prácticamente resuelto. Se pueden hacer pequeños lotes de 10 colmenas cada 30
metros o más y separadas entre colmenas por unos dos metros. En estos casos no
puede ser representativo tomar un 10 % de muestras del apiario y si me parece
más conveniente tomar una muestra del 20% de cada grupo y al azahar, En casos de
duda es mejor tomar más muestras. Es muy importante evitar los tratamientos si
se puede ya que de esta forma permitimos la selección natural de las colmenas
más resistentes. Además que de esta forma se puede curar solamente los grupos
infestados.
De ninguna manera es aconsejable hacer tratamientos preventivos ya que producen
resistencia en el acaro y más susceptibilidad en la abeja. Cuando tenga que
curar, hágalo siempre 8 semanas antes de iniciar la cosecha a fin de evitar
contaminar la miel con el producto a utilizar, por más que utilice productos
orgánicos en el tratamiento como ser el ácido fórmico , ácido oxálico, rotenona
o timol. Además de evaluar el grado de infestación antes de realizar la cura es
conveniente repetirlo a los 10 días de haber aplicado el producto a fin de poder
evaluar los resultados y así poder tomar medidas correctivas Ante la duda
consulte con el organismo oficial competente.
Si se curan solamente las colonias que necesitan tratamiento y se multiplican
las que muestran cierta resistencia o tolerancia a la varroa, con el tiempo
seguramente que paulatinamente iremos utilizando cada vez menos químicos en las
colmenas.
NOSEMOSIS
Efectos sobre la colonia: Pérdida de abejas adultas, principalmente a la salida
del invierno y principios de primavera (las abejas del invierno no pudieron
acopiar reservas en su cuerpo). La producción de miel disminuye en un 25%. El
consumo de miel durante la invernada es mayor (hasta un 50%). La producción de
jalea real es nula (no se incorporan proteínas y se atrofian las glándulas
hipofaríngeas) por consiguiente no pueden producirse reinas de buena calidad ni
larvas saludables. Consecuentemente se debilita la colmena, disminuye la postura
y la colonia reemplaza la reina (recambio frecuente de reinas).
Diagnostico a campo: Los intestinos de las abejas enfermas se ven blanquecinos,
hinchados, flácidos, deformados; mientras los intestinos de abejas sanas son de
color verdoso amarillento y turgentes (podría utilizarse como diagnóstico a
campo). La presencia de diarrea, no es única de esta enfermedad; por lo tanto no
sirve como diagnóstico diferencial.
Algunas recomendaciones para prevenir la enfermedad:
Renovar los cuadros viejos, si fuera posible: Cambiar el 33% de los cuadros de la cámara de cría por año para disminuir la contaminación interna.
Esterilizar el material antes de reutilizar Desinfección del material usado con ácido acético glaciar 80%, utilizando 200cc por m3. Se ubican en una pieza cerrada pilas de 6 a 7 alzas, se humedecen paños con la solución de ácido acético y se esparcen en la habitación para que se evapore. Deben tomarse precauciones porque el ácido acético es cáustico y daña la piel. El periodo de desinfección dura 7 días, luego se ventila el material como mínimo durante 48 horas antes de usarse en el campo.
Evitar la sombra permanente y poca ventilación en los apiarios.
Evitar la condensación de humedad en el interior de las colmenas.
Evitar la permanencia de agua dentro de las colmenas (inclinar la colmena).
Dejar abundante reservas proteicas y energéticas para la invernada (polen y miel).
No hacer núcleos de fin de temporada. (debilitan a la colmena).
Invernar solamente colmenas fuertes, sanas y con reinas nuevas y eficientes.
Permitir una buena ventilación dentro de la colmena.
No manipular innecesariamente las colmenas y menos durante el invierno.
Dejar suficiente espacio interno a la colonia.
Evitar la suplementación con jarabes, y de tener que hacerlo, preferir los más espesos posibles (2 de azúcar y 1 de agua).
No efectuar tratamientos preventivos con antibióticos, mejor de ningún tipo.
Mantener altas las defensas naturales de las abejas evitando todo lo que la pueda afectar ( varroa y otras enfermedades).
Si las colmenas están en zona de grandes forestaciones de eucalipto, suplementar con polen multifloral y trasladar las colmenas al final de la cosecha de verano, a un lugar de floración variada. El polen de algunas especies de eucalipto es deficiente en el aminoácido Isoleucina, lo que debilita y disminuye la longevidad de la abeja, dejándola expuesta a contraer otras enfermedades como nosemosis y cría yesificada.
Reproducir las colmenas que muestren resistencia a la enfermedad.
Aislar a las colmenas enfermas en un apiario “Hospital” y allí si tratarlas con fumagilina.
En casos de tener que curar consultar como hacer el tratamiento con autoridad
sanitaria oficial correspondiente.
ASCOSFEROSIS
Diagnóstico a campo: Esta micosis es de muy fácil diagnóstico. Las colmenas
afectadas presentan momias en distintos lugares de la colmena (piso y cuadros),
como así también en las proximidades de la piquera.
Algunas recomendaciones para prevenir la enfermedad:
Evitar el exceso de humedad dentro de la colmena, los cambios bruscos de temperatura, mala ventilación, baja de la temperatura después de iniciado el despegue primaveral.
Esterilizar el material antes de reutilizar.
Renovar los cuadros viejos, pesados y oscuros.
Evitar el jarabe para suplementar y si resultara imprescindible, utilizar jarabe espeso de 66% de azúcar.
No mantener colmenas débiles, si es necesario; fusionarlas.
Evitar el desequilibrio entre cría y nodrizas.
Situaciones de estrés dentro de la colmena por: falta de polen, miel, cese de la entrada de néctar, manejo excesivo de la colmena predisponen a contraer la enfermedad.
Tener mucho cuidado de no abusar con el uso de trampas de polen.
No usar indiscriminadamente los antibióticos que afecta la flora banal de las abejas facilitando la infecta por el hongo.
Evitar el enfriamiento de la cría ( el estimulo temprano de la postura de la reina puede provocar enfriamiento de la cría al haber desequilibrio entre cría y nodrizas).
Prestar mucha atención en la profilaxis a fin de evitar el contagio de las colmenas.
Mantener alto el sistema inmune de la abeja controlando en forma eficiente las otras enfermedades (varroa etc).
En casos de tener las colmenas en el eucalipto, seguir las mismas recomendaciones que para nosemosis.
Aislar a las colmenas que estén enfermas y llevarlas a un apiario separado (Hospital).
Reproducir las colmenas que muestren resistencia a la enfermedad.
Tratamiento : No existe un tratamiento eficaz para combatir esta micosis.
En Mendoza su utilizó una solución hidroalcóholica de propóleos mezclada en
jarabe de azúcar que según el Dr. Julio Cesar Díaz dio muy buenos resultados.
Debo aclarar que este producto no figura dentro de la lista aprobada por SENASA
para su utilización por estar todavía en etapa de ensayo. En realidad es un
producto recolectado y elaborado por las propias abejas que a nosotros nos dio
muy buenos resultados en el control de varroa. El propóleos es antimicótico muy
efectivo para tratamiento de varias afecciones de la piel en humanos, no me
extraña que controle esta micosis en las abejas.
LOQUE
EUROPEA
Síntomas de la enfermedad: La sintomatología es variable. Las larvas pierden su
color blanco lechosos y brillante. Se las encuentra desacomodada en la celdilla.
Se vuelven amarillentas y opacas, mostrando por transparencia su sistema
traqueal. A medida que las larvas van muriendo, son retiradas de la celda vacía.
De esta manera se observan larvas desarrolladas al lado de huevos, presentando
el panal un mosaico de edades llamado comúnmente cría salteada dando la
impresión de un crucigrama.
Recomendaciones para prevenir la enfermedad:
Invernar correctamente las colmenas, solamente las fuertes y sanas.
Esterilizar los materiales antes de reutilizar.
Renovar los cuadros viejos pesados y oscuros.
Evitar las causas de estrés.
Cuidar de que las colmenas mantengan buenas reservas alimenticias.
Mantener siempre reinas vigorosas y sanas.
No hacer tratamientos preventivos con antibióticos.
Mantener alto el sistema inmune de la colmena.
Prestar mucha atención a la profilaxis.
Reproducir las colmenas que muestran resistencia a la enfermedad.
En caso de detectarse alguna colmena con los signos de la enfermedad aislarla inmediatamente en un apiario Hospital.
Tratamientos: Si la enfermedad está muy desarrollada (ocupa gran parte de la
cría), lo mas aconsejable es la destrucción de la colonia, pudiendo utilizar el
material apícola luego de una buena desinfección. Si las colonias no han mermado
fuertemente su población, durante el brote primaveral, antes de recurrir al
control químico, es aconsejable incentivar a las colonias con jarabe de azúcar
1:1, esta práctica suele solucionar el problema y aumentar el área de cría. No
son aconsejables tratamientos preventivos. Apinetla. Si por alguna razón se ve
obligado a curar con antibiótico, consulte con la autoridad sanitaria oficial de
su país.
LOQUE
AMERICANA
Síntomas de la enfermedad:
El panal de cría no tiene una postura pareja. Se ven celdillas vacías, sin
postura, ni larvas, alternadas con celdas operculadas (cría salteada). En los
panales de cría suelen encontrarse opérculos hundidos, mas oscuros que lo
normal, grasosos y con pequeñas perforaciones. Larvas muertas de color marrón,
de aspecto "gomoso", que al introducir un palillo y retirarlo se estira como
"chicle". Las escamas, producto de las larvas muertas, quedan adheridas
longitudinalmente a la pared de las celdas. Son de color marrón muy oscuro, casi
negro, muy difíciles de retirar.
Las larvas muertas, comienzan a descomponerse, desprendiendo un olor fuerte.
característico. Apinetla.
Recomendaciones para prevenir la enfermedad:
Desinfectar el material a reutilizar, por flameado, parafinado o lavado con soda cáustica.
Hacer revisiones periódicas y apenas detectada la enfermedad en una colonia retirarla del colmenar y llevarla al apiario Hospital . Una vez allí si no está avanzada la enfermedad; hacer un paquete de abejas y desinfectar el material y si está muy infectada, destruir la colmena por fuego. El colmenar de origen de la colmena enferma debe supervisarse con mucha frecuencia.
En todos los casos quemar los panales con cría.
Mantener siempre colmenas fuertes.
Seleccionar y reproducir las colonias que muestren resistencia a la enfermedad.
Por ningún motivo hacer tratamientos preventivos con antibióticos.
Si se siente obligado a utilizar antibióticos en el hospital consulte con la
autoridad sanitaria oficial del lugar o país.
DESEQUILIBRIOS
NUTRICIONALES
No solo los parásitos, -piojos, varroa, micosis, protozoos Etc- y las
enfermedades infecciosas, -bacterias y virus- producen estados de debilidad de
las colonias y su exterminio, sino que también hay otros factores especialmente
relacionados a la inadecuada nutrición de las abejas que provocan debilidad y
despoblación de colonias, a saber:
Polen de eucalipto. Ya mencionamos que algunas especies de eucalipto no tienen,
en las cantidades suficientes, el aminoácido esencial Isoleucina, y por lo tanto
las colmenas que liban el néctar de las flores de eucalipto en zonas de grandes
forestaciones en las que predomina un especie con polen deficitario, las abejas
pierden longevidad por la desnutrición agravada por el mayor requerimiento que
impone la situación de estrés que tiene la colmena por el alto flujo de néctar.
Un polen malo y deficiente en el nivel de proteínas , con bajo contenido de
isoleucina, y ante un gran requerimiento producido por el estrés, desencadena un
estado de desnutrición, de disminución de la capacidad de pecoreo y de la
longevidad de la abeja que se traduce en un menor rendimiento de la colmena . Si
esta situación persiste después de la mielada, es muy probable que la colonia
muera antes del inicio de la primavera . Los síntomas serian muy parecidos a los
de nosemosis ya que la isoleucina es parte de la jalea real y por ser un
aminoácido esencial debería consumirlo para poder producir la jalea y con ella
alimentar correctamente la cría .Las colmenas que están en plantaciones de
eucalipto de polen deficiente deben suplementrse con polen multifloral , o una
mezcla de harina de soja y polen multifloral durante el periodo de mayor
requerimiento nutricional producido en la mielada y luego debería ser trasladada
a una zona de monte, con floración variada, para que la colonia se recupere
naturalmente y las abejas acumulen suficiente proteína corporal y así puedan
pasar el invierno correctamente Cuando llega la nueva temporada del eucalipto se
debería llevar las colmenas justo al inicio de la gran mielada para permitir que
las abeja lleguen a la cosecha con un alto contenido de proteína corporal. Ref.
bibliográfica: Análisis de polen de Eucalipto de Rob Manning. Estudio del polen
de los eucaliptos de Australia por Peter Stace (“Protein content and amino acids
profiles of honeybee-collected pollens”).
Mal de mayo :Cuando por otras circunstancias se produce un desequilibrio entre
la cría y las abejas nodrizas que la alimentan, estas intentan compensar esta
falta de equilibrio con una mayor ingestión de polen, que no pueden diluir por
falta de líquido. Según algunos autores, la enfermedad se presenta por las
toxinas liberadas del polen más o menos alterado, que se acumulan en el
intestino y originan parálisis. El proceso se desarrolla con mayor frecuencia:
Cuando el agua escasea, por ejemplo cuando las condiciones meteorológicas
impiden la salida de las abejas; o bien porque el colmenar está en un
asentamiento no provisto de fuentes de agua, o una ausencia prolongada de
mielada. En estos momentos si hay un gran consumo de polen, este se acumula en
la ampolla rectal y en el intestino medio, aumentando la concentración del
contenido intestinal y adquiriendo una mayor consistencia. La obstrucción
intestinal tiene como consecuencia que aumente en el aparato digestivo la carga
de toxinas producida por la flora intestinal (bacterias y hongos).
Los síntomas son: Cesa completamente o no la defecación, lo que conlleva a una
dilatación y endurecimiento del abdomen de las abejas, produciéndose temblores
con movimientos rotativos, que pueden afectar a pocas colmenas o a todas a la
vez. El vuelo de tales abejas puede ser imposible por compresión de los sacos
aéreos. En algunos casos se presenta alopecia (caída del pelo) que da a las
abejas un aspecto de negro betún.
El diagnóstico, a veces cuesta establecerlo por el parecido con otras
enfermedades más graves ( nosemosis y envenenamientos con productos químicos).
Clínicamente se puede sospechar de la enfermedad por el abdomen dilatado y duro.
En laboratorio se puede examinar la consistencia del contenido intestinal de las
enfermas, que se presentan como masas pastosas, con un elevado acumulo de granos
de polen enteros o parcialmente digeridos. El tratamiento se basa en la
fluidificación del contenido intestinal proporcionando un jarabe de azúcar y
agua en relación de 1:3. Sanidad apícola de Fernández Llorente.-
Muchos desequilibrios se producen por un incentivo desmedido y muy temprano de
la colonia cuando todavía no hay suficiente cantidad de nodrizas, (mal de mayo,
ascosferósis, nosemosis, etc).
Sequías Las grandes sequías pueden producir situaciones de deficiencias
nutricionales en las colmenas, con síntomas parecidos a los descriptos para la
nosemosis, mal de mayo y polen de eucalipto. Apuntes de Antonio G. Pajuelo.
Orlando Valega
Productor apícola de Apícola Don Guillermo
Email: apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
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